"Dos pequeños ratones cayeron en un cubo de nata. El primer ratón rápidamente se rindió y se ahogó. El segundo ratón no se rindió. Luchó con tanta fuerza que convirtió la nata en mantequilla y se arrastró hacia fuera. Señores, a partir de este momento, yo soy ese segundo ratón"
en "Atrápame si puedes"